El Debut de mi Hija con Diabetes…Y ¿Ahora que Hago?

¡Hola!

Hoy quiero compartirte parte de la historia del debut de mi hija con diabetes tipo 1, y es que hablar de debut para mí era conversar sobre la primera vez que se presentó en un escenario en su práctica de ballet, jamás imaginé que estaría hablando de su debut en diabetes, y es que para eso no se está preparada.
Hace once meses, después de realizarle estudios a mi pequeña, nos informaron el diagnóstico diabetes tipo 1; para entonces tuvo que ser hospitalizada por cetoacidosis diabética leve, estuvimos por dos semanas, en las cuales, tuve que aprender lo que para mi era demasiada información de los médicos, que me hablaban de insulinas, unidades, carbohidratos, monitoreos, etcétera.
Les cuento que, en mi formación como trabajadora social, ingresé a laborar al sector público (que es mi segunda casa desde que tenía veintidós años, y ahora como psicóloga), en ese tiempo tuve la oportunidad de trabajar acompañando y educando a personas que compartían esta condición, es entonces que también decido casarme con quien también cumple con este diagnóstico diabetes tipo 1; y ahora mi hija, quien recién debuta. Yo creía saberlo si no es todo, casi todo sobre el tema, y me di cuenta que tenía mucho que aprender; sentí miedo de no poder con tanta información, no era lo mismo decirlo que ahora hacerlo, ya que mi pequeña si dependía de mi y de mis cuidados, supe que tenía que actualizarme en el tema, y no solo eso, ser fuerte y no perder el enfoque de lo que es realmente importante.
Aprendí a valorar más mi salud y la de mi familia; han sido citas con endocrinología, nutrición, psicología, oftalmología, entre otros; me he dado cuenta sobre la importancia que tiene contar con el equipo multidisciplinario.
Ahora me ha tocado estar del otro lado de la trinchera. Y bueno, así como tú me pregunté… ¿Ahora que sigue? ….
Lo primero que tuvimos que comprender fue que la salud de nuestra pequeña y el éxito del tratamiento dependía en gran medida de nosotros como padres, de nuestra fortaleza y equilibrio emocional, aceptamos finalmente el diagnóstico e iniciamos con los cambios en nuestro estilo de vida.
Como te comenté anteriormente, nos acercamos con el equipo multidisciplinario, como, endocrinología, nutrición, oftalmología, dentista y psicología, además de contar con grupo de autoayuda para padres y para mi hija.
Iniciamos la educación en temas relacionados a la diabetes.
Abordamos el tema con la familia y nuestro círculo cercano.
Al egreso del hospital nos citamos con el colegio para sensibilizar acerca de lo que estábamos viviendo en casa, lo cual, ayudaría a empatizar con Renata a su regreso a clases y a mantener la comunicación inmediata ante cualquier circunstancia.
Hicimos un plan de alimentación en acompañamiento de nutrición, modificamos nuestra lista de víveres, y algunos horarios para comer y dormir.
Establecimos nuestro kit básico para salidas, (Ve a mi Instagram @psiconancy y encuentra el post ahí en donde te comparto sobre nuestro kit).
Planeamos los menús para su lonche durante la estancia en el colegio y el plan de acción ante cualquier hipo e hiperglucemia.
Le hicimos ver a Renata la importancia del autocuidado y el uso del dispositivo para su monitoreo de glucosa.
Renata siempre ha sido una niña muy parlanchina, le gusta patinar, bailar y estar activa, por lo mismo, optamos por que regresara a la escuela de ballet para que realice gimnasia y tenga una rutina de ejercicio que le ayude a mejorar el control glucémico, combinado con una alimentación saludable.
Realizamos entre mi esposo y yo un plan de contingencia ante cualquier situación que se nos presentara, como vueltas inesperadas al colegio y planear las citas con los especialistas, cuidando también responder ante las necesidades y atención a nuestro otro hijo de ocho años, el cual no padece diabetes y fue incluido en toda nuestra planeación.
Hay mucho camino por recorrer, servir a más personas en nuestra misma situación, desde la empatía, ayudar a informar, concientizar, compartir conocimientos, experiencias, inspirar y empoderar a otras madres que diariamente queremos ofrecer a nuestros hijos una mejor calidad de vida. Me queda claro que la diabetes, más que una enfermedad, es un estilo de vida diferente.
Ha sido también un camino de autodescubrimiento y de encontrar mi misión de vida.
Sígueme en mis redes sociales en donde te compartiré más sobre el tema, además podrás conocer lo que incluye el kit de salidas.

Con cariño.

Psicóloga Nancy Martínez.                                                                    

Madre de una niña con diabetes tipo 1.

Comparte

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on google
Google+
Share on skype
Skype
Share on email
Email
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on print
Print