Acepta y Vence la Diabetes de tu Hijo (a)

Hola! Hoy quiero hablarte sobre el duelo, de inicio, veremos el concepto, sin embargo, se trata sobre la aceptación de la diabetes de tu hijo (a) en tu vida y en la de tu familia. Te compartiré como superé las etapas, hasta darme cuenta de que se puede aprender a vivir con esta condición y hasta disfrutar los logros que se tienen día con día.

El duelo, no solo lo vive quien es diagnosticado con diabetes, en este caso tu hij@, también como madre o padre probablemente pasarás por esté proceso; si bien, es una reacción adaptativa y natural, es la respuesta ante una pérdida, la cual, por lo regular la asociamos al perder a un ser querido, sin embargo, sucede también cuando se trata de una relación, un empleo, algún objeto, incluso, a la salud, como en este caso.

Este proceso se dará como un cambio en tu vida, es importante que sepas que puede variar de persona a persona, y se ha relacionado con la aparición de problemas de salud, como ansiedad, depresión, etcétera.

Te hablaré de las etapas de duelo, para eso, me basaré en el modelo Kübler-Ross, conocido también como las cinco etapas del duelo:

✓ Negación

✓ Ira

✓ Negociación

✓ Depresión

✓ Aceptación

Citaré a la psiquiatra Elisabeth Kübler-Ross (1926-2004 ), quien afirmó que una persona al menos sufrirá dos de estas etapas.

Algunas madres con las que he compartido experiencias, refieren haber pasado por estas etapas de una manera muy similar, otras comentan, que no se percataron en el momento en que sucedieron, algunas, dejaron a un lado el dolor para enfrentar lo que estaban pasando, otras tuvieron que aprender tanto de esta condición, que sintieron que no hubo tiempo para sentirse triste; es importante mencionar que estas etapas de las que te voy a hablar no siempre ocurren en ese orden, siendo también un proceso natural y personal.

Las 5 etapas de duelo son:

1. Negación. Este mecanismo trata, acerca de rechazar de manera consciente o inconsciente esta reciente realidad. Te comparto que cuando acudimos a la primera consulta médica, escuchaba a mi esposo decir constantemente, “Esto no puede estar pasando, ella es muy sana”, “Seguramente hay un error, y nos dirán que no es nada de eso”; él me comenta que en mí vio miedo, tristeza y desesperación, sin embargo, fui de las que pensó que no había tiempo para quedarme en el dolor y comencé a actuar; recuerdo que en esa negación, vimos dos pediatras, y con ayuda del endocrinólogo fuimos asimilando nuestra nueva realidad.

2. Ira: En esta etapa, llega una serie de enojo e ira, algunas veces viene acompañada de la culpa, aquí nos preguntamos, “¿Por qué a ella?… es una niña, “No es justo”, ¿Por qué a nosotros?… Si siempre habíamos cuidado muy bien de nuestros hijos, incluso llegamos a culparnos o a culpar al otro, sin embargo, aún y con lo que sentíamos, buscamos que tuviera la mejor atención, no solo médica, también la que nosotros le podíamos dar, cuidando el ambiente familiar.

3. Negociación: Aquí, probablemente buscarás negociar con Dios, o con la vida, “Si pudiera tomar su lugar”, llegó la idea incluso de decir, “Y si es verdad que existe una cura”, ¿Y si no estoy haciendo lo suficiente?, ¿Y si le estoy quitando una alternativa para su salud?”, buscar artículos sobre la “cura milagrosa de la diabetes”; lo cual, sino fuera por la educación que hemos recibido, rechazamos las alternativas que supuestamente “curarían la diabetes”.

4. Depresión: Sentir tristeza, soledad y miedo, no seguir con tus actividades cotidianas o si las realizas, haciendo un máximo esfuerzo; algunas veces hasta suprimir esos sentimientos porque en el fondo sabías que te harían perder el enfoque. Aquí también ocurre, que se vive diferente de persona a persona, algunas experimentan tristeza, mientras otros se quedan en el dolor y el para qué seguir viviendo.

5. Aceptación: Reconocer y aceptar que se vive con diabetes o que alguien muy cercano a ti, lo cual, aceptar no significa que estés alegre, saltando de gusto, sin embargo, al aceptarlo, es como te vas haciendo “amiga» de la diabetes de tu hijo (a), aprendiendo a vivir con esta condición y haciendo los cambios en este estilo de vida.

Es importante, considerar, que las actitudes que tengas como padre o madre de un niño (a) con diabetes son esenciales para hacerle frente a esta condición, y han de fomentar el autocuidado en el niño con diabetes, normalizando su condición, haciéndolo sentir valorado y amado.

Por último, el duelo es una respuesta natural, es un proceso que toma tiempo. Acércate a los profesionales de la salud, y recuerda que no estás sola.

Me encantará que me hagas llegar un comentario a mi email. info@nancymartinez.com.mx

Con cariño.

Psicóloga Nancy Martínez.
Madre de una niña con diabetes tipo 1.

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